Sobre mí

Un sueño que floreció poco a poco

Soy Pilar Tamés,

Las manos detrás de La Tiara de María, un proyecto que nació del deseo de crear belleza con alma. De transformar flores preservadas en recuerdos que perduren, en detalles que hablen del amor, la ternura o la ilusión que hay detrás de cada momento.

Desde siempre he sentido una conexión íntima con la naturaleza, por lo vivo, lo orgánico, lo que crece y se transforma. Estudié en la Escuela Forestal de Pamplona, donde descubrí el universo de los árboles: su silencio, su fuerza, sus historias. Más tarde continué formándome en Poda y Diseño de Jardines en Córdoba, y finalmente me especialicé como Oficial Florista en la Escuela Floral de Cataluña.

He trabajado en viveros, reservas naturales y jardines. Pero con el tiempo mi mirada se fue centrando en lo pequeño: una semilla, un brote, una flor. Y con ello, aprendí que crear un arreglo floral no es solo combinar colores o formas… es escuchar a quien lo encarga, entender su historia y transformarla en algo tangible.

Crear es el diálogo entre lo que se siente y lo que florece

Con el tiempo comprendí que más allá de la técnica, hay algo esencial que guía cada creación: la emoción.

Esa sensibilidad que se despierta cuando alguien te cuenta su historia, su ilusión, su deseo… y te confía la tarea de traducirlo en flores.

Cada encargo es un diálogo entre lo que se siente y lo que florece.
Hay personas que son lavanda y eucalipto: serenas, dulces, de presencia suave.
Otras son rosas melocotón o peonías empolvadas: luminosas, románticas, llenas de vida. Y también hay quien lleva consigo la delicadeza eterna de una siempreviva, o el aire soñador de la paniculata.

Mi trabajo consiste en escuchar esas emociones y darles forma para transformarla en una creación que hable de quien la inspira. Un ramo que refleje una historia de amor, una tiara que acompañe un “sí, quiero”, un centro que ilumine un espacio o un recuerdo.

Y así empieza todo el proceso: con el arte de escuchar, elegir los tonos, combinar texturas, entrelazar tallos y cintas… hasta que todo cobra sentido.Un recorrido que se fue tejiendo con un hilo invisible que me condujo hasta aquí.

Hoy, en mi pequeño taller, rodeada de flores secas, hilos y luz suave, sigo buscando eso mismo: convertir lo efímero en eterno, dar color a las emociones y hacer de cada creación un recuerdo que florezca para siempre.

¡Bienvenida a La Tiara de María, Arte Floral que emociona!